Dos palabras presentes constantemente en la vida de los estudiantes españoles. Me llamo Andrea, tengo 16 años y muchas cosas que decir. Probablemente nadie lea este artículo porque lo ha escrito una adolescente. Una adolescente que no está de acuerdo con aspectos que condicionan la vida de muchas personas, especialmente la mía, y creo que todo el mundo tiene derecho a escoger su camino o como mínimo su dirección. Me gustaría hablarles sobre un tema bastante frágil: la educación.