Durante un tiempo intenté encontrar la verdad, saber el por qué la realidad en sí misma no me llenaba, ni lograba ser feliz con nada, ni con nadie que se cruzaban en mi camino. Muchos días salía a pasear por la calle, intentando encontrar respuestas en cada escaparate donde se reflejaba mi rostro sediento de respuestas, en los transeúntes que se cruzaban conmigo y en cada cartel publicitario que miraba, buscando mensajes ocultos que pudieran descifrar el sentido de mi existencia. Pero no obtenía resultados. Tan sólo silencio e incertidumbre. El telón de mi vida parecía cerrarse sin recibir ningún aplauso. A veces pensaba que llovía y me mojaba, pero tan sólo eran mis lágrimas, rodando sigilosas y tímidas por mis mejillas.