Treinta años después de su estreno, la película de James Cameron “Aliens: El regreso”, la primera de las secuelas de la saga del xenomorfo espacial, es considera un clásico incontestable en el género de la ciencia ficción y una de las mejores continuaciones de la historia del cine. Sin embargo, su largo y tortuoso proceso de creación de esta obra de culto fue se convirtió en una constante lucha por parte de su director que bien merece las alabanzas recibidas por su trabajo.

EL ESTRENO DE “ALIEN”

En 1979, un prometedor Ridley Scott estrenaba la película “Alien. El octavo pasajero”. La crítica se deshizo en elogios hacia la obra e, inmediatamente, se convertía en uno de los máximos referentes del cine de terror y de la ciencia ficción.


Pronto surgieron algunas voces reclamando una continuación para la historia, pero el pobre éxito financiero que obtuvo en taquilla, frenaron en seco las posibilidades de realizar una secuela de manera inmediata.

LA GÉNESIS DE LA SECUELA

No fue hasta varios años después cuando se volvió a barajar la posibilidad de realizar una segunda parte de aquella épica historia. Fue en 1983, cuando un joven director llamado James Cameron, que iba de productora en productora buscando financiación para su proyecto“The Terminator”, entró en contacto con la productora Brandwyne Productions, empresa vinculada a la Twentieth Century Fox.

Aliens. El Regreso. El Magacín.

Los miembros de dicha productora y Cameron mantuvieron varias conversaciones entorno al desarrollo de numerosas ideas de cara a la realización de alguna posible película. Se barajaron muchas posibilidades, incluso, la de realizar una versión espacial de Espartaco. Y de una de esas reuniones surgió la posibilidad de filmar una segunda entrega de Alien.

LOS PRIMEROS PASOS

Como admirador de la cinta original, Cameron quiso involucrarse en el proyecto de forma activa y se recluyó para presentar sus ideas. Tras cuatro días, y con la única condición impuesta de rodear a Ripley de soldados espaciales, el joven director presentó una tratamiento de cuarenta y cinco páginas que entusiasmó a los productores. El proyecto estaba listo iniciar su camino de cara a su puesta en marcha, pero unos cambios en la gestión de la Twentieth Century Fox hicieron que quedase momentáneamente paralizado.


Entre tanto, la productora “Hemdale Film Corporation”, responsable de los  clásicos Platoon o El último Emperador, accedió a financiar el tan ansiado proyecto de James Cameron “The Terminator”, pero su rodaje se inició nueve meses después de lo previsto por un problema de agenda con el actor Arnold Schwarzenegger, quien estaba inmerso en el rodaje de “Conan, el Destructor”.

Conan El Bárbaro. El Magacín.

Cameron aprovechó ese tiempo de espera para escribir el libreto de“Rambo”, la continuación del violento filme de acción protagonizado por Sylvester Stallone y a desarrollar con detalle el argumento de la tan ansiada secuela de Alien. Cuando los ejecutivos de la Fox leyeron dicho guión, le propusieron ser el encargado de dirigirla si “The Terminator” resultaba ser el éxito que finalmente fue.

LOS PROBLEMAS DE LA PRODUCCIÓN

Así pues, James Cameron tenía, por fin, luz verde para rodar esta nueva película, que llevaría a la saga a un nivel superior y que supondría auténtico un reto en su carrera.

Sigourney Weaver en Alien. El Magacín.

Poco tiempo antes de iniciarse el rodaje, un serio contratiempo se cruzó en el camino del realizador canadiense, llegando a ponerse en peligro la continuidad del proyecto. La actriz Sigourney Weaver, quien había interpretado a la teniente Ellen Ripley en la primera entrega, no había firmado su contrato con la Fox por cuestiones salariales. La productora solicitó entonces a Cameron que reescribiera la historia o bien, que hiciera una nueva sin contar con el personaje de Ripley. El canadiense se negó rotundamente y tras muchas presiones, la productora accedió a firmar el contrato y Weaver pasó a cobrar un millón de dólares, treinta veces más a lo percibido por su labor en la primera parte.

EL RODAJE

Así pues, a tan sólo diez meses para el estreno, “ Aliens” comenzaba su proceso de rodaje con un presupuesto cifrado entorno a los 18 millones de dólares y un plan de rodaje muy ajustado, de tan sólo sesenta y cinco días, repartidos entre una central eléctrica abandonada a las afueras de Londres, y los conocido estudios Pinewood.

LA POST-PRODUCCIÓN

Después de los problemas del director con los trabajadores británicos que lo consideraban un novato sin experiencia, otro gran obstáculo que tuvo que sortear la película fue la composición de su banda sonora. El músico James Horner sería el encargado de la música del largometraje, pero a su llegada a Inglaterra, se encontró con que la película aún estaba no estaba terminada y que el rodaje y la edición de la misma se estaban realizando de forma simultánea. La solución que Horner encontró fue la de pasarse tres largas semanas visitando los sets de rodaje y las salas de montaje para poder empaparse del espíritu de la historia.

Rodaje de Alien. El Magacín.

De esta manera, a falta de sólo seis semanas para el estreno, ni el doblaje se había realizado, ni la banda sonora se había escrito. Aún así, con todo el equipo trabajando a destajo, y con algunas melodías compuestas en apenas una noche, la partitura llegó en el tiempo justo para ser interpretada por London Symphony Orchestra en los míticos estudios de Abbey Road.

EL ESTRENO

Contra todo pronóstico, “Aliens” logró estrenarse el 18 de mayo de 1986 recibiendo el beneplácito unánime de la crítica, que ensalzaba la intención de Cameron de ir más allá de la labor realizada por Ridley Scott y ofrecer una visión totalmente alejada de lo hasta entonces visto. Los elogios se vieron recompensados en taquilla y el film alcanzó  los 131 millones a nivel mundial y 6 nominaciones a los premios Oscar, de los que se hicieron realidad dos, los correspondientes a mejor edición de sonido y mejores efectos visuales.

EL LEGADO DE CAMERON

El director y guionista había conseguido dejar su impronta en la franquicia aportando ciertos elementos clave, como la explicación del ciclo de vida de los aliens o la profundización en la psicología de los personajes. Especialmente, en la de  Ripley. El personaje que interpreta Sigourney Weaver muestra nuevos matices de su personalidad y en esta película conoceremos a la mujer y a la madre que hay detrás de la dura superviviente. Pero, sobretodo, lo que más definitorio de la versión de Cameron es el cambio de tono. La megalomanía del director convirtió una  película de terror en un enorme filme de acción cuasi bélico, con claras reminiscencias de la guerra de Vietnam, donde la potencia tecnológica no siempre sirve en un entorno hostil y desconocido.

Película Alien. El Magacín.

James Cameron, ese joven que iba para guionista de cómics, hasta que se cruzó en su vida “La Guerra de las Galaxias“, de George Lucas, demostraba con “Aliens” una absoluta  maestría a la hora de plantear y ejecutar secuencias de acción y combinarlas con el complejo retrato del mapa humano, en un contexto tan peculiar como es el de la ciencia ficción.

Un artículo de Maximiliano J. Díaz

Artículos relacionados