Se ha rodado un cortometraje en el Parador Nacional de Carmona (Sevilla) que cuenta la historia de un joven que al adentrarse en la lectura de un libro experimenta un salto temporal a la Francia del siglo XVII. Allí llega a la conclusión de que el ser humano está destinado a autodestruirse una y otra vez, y que el avance tecnológico no va acompañado de un avance en su humanidad.